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sábado, 13 de diciembre de 2008


Hace unos días recibí una invitación para participar en un debate – coloquio dentro de un programa de TV3, uno de los dos canales de televisión en catalán existentes en Cataluña. El tema genérico del coloquio era sobre si son, o no, procedentes las ayudas públicas a las PYMES, pero el conductor del programa, muy hábilmente, dejó que las cosas tomasen el cauce que los participantes decidiésemos, y, entre los temas que se tocaron, estuvo el estado en que se halla el subsector del automóvil. (Yo, como me figuraba que el tema iba a salir, me preparé una chuleta con cuatro datos).

La radiografía del subsector del automóvil en el reino, lo cierto es que es ambivalente. Entre 1997 y el 2007 la productividad del factor trabajo medida en automóviles fabricados por cada trabajador en un año, ha crecido; la facturación por trabajador, también; pero el beneficio por automóvil fabricado oscila, al igual que los beneficios generados por cada trabajador. Sin ser un experto en el tema, me atrevería a decir que la foto del subsector no es mala; pero lo cierto es que la cosa no se acaba con una foto.

El automóvil, en todas partes, es un bien ‘tocado’ que dentro de muy poco tiempo va a convertirse en maldito; ¿por qué?. Para empezar, en el subsector, en todos los países en los que hasta ahora podía adquirirse un automóvil de valor añadido significativo existe un exceso de capacidad productiva clamorosa, ¿debido a qué?, pues debido a la desaparición de la forma como esos automóviles se han venido adquiriendo: a crédito.

La inmensa mayoría de los automóviles se compran a crédito: se pagan a plazos. Caídas en la concesión de créditos repercuten en la venta de automóviles, de forma inmediata, de forma automática, lo que, obviamente, incide en la venta de automóviles, pero eso no es todo.

En el último estudio sobre circulación rodada elaborado por el Ayuntamiento de Barcelona se daba un dato extraordinario: la ocupación media de un automóvil medio en un trayecto medio medida en personas por vehículo está actualmente en 1,3; me imagino que otros estudios de otros ayuntamientos mostrarán cifras parecidas. ¿Qué significa esto?, pues que el automóvil es un medio de transporte muy, muy ineficiente; en términos energéticos, claro, pero no sólo.

En un automóvil, en cualquier automóvil, por muy sencillo que este sea, intervienen una ingente cantidad de elementos: desde acero a cristal, desde aluminio a manganeso, desde pintura a lubricantes; y en la obtención de todos esos componentes se han utilizado un número enorme de otros materiales y de … energía. Si a la utilización antes referida añadimos el bajísimo uso que se hace del automóvil (seguro que Uds. conocen varias personas que con su flamante automóvil recorren bastantes menos de 5.000 Km. al año), lo que tenemos es un medio de transporte superultraineficiente por su baja utilización y su reducidísimo uso.

Hubiese estado bien que a ese coloquio en el que participé hubiese sido invitado el CEO de una gran compañía automovilística (igual se invitó a alguno y declinó la invitación), hubiese estado bien porque se hubieran podido hacer ir las cosas para que hablase del gran tema, de la tormenta perfecta que se está formando sobre el automóvil: un bien ineficiente, del que existe un exceso monstruoso de capacidad productiva y que se vende a crédito: ¡vaya bombón!.

Porque claro, cuando las cosas ‘van bien’ todo el mundo puede ser propietario del coche-que-Uds.-ya-saben solicitando un crédito a diez años o, sin llegar tan lejos, comprar el coche-del-anuncio pagando el equivalente de un par de cafés al día, pero cuando las cosas no van bien, un coche tiene que durar, o hay que pasarse al ecologismo e ir en bici o en bus (movido por gas o por hidrógeno, naturalmente).

¿España?. Pues que quieren que les diga. En el 2007, el 82% del total de turismos producidos en el reino se exportaron, sobre todo a Francia, The UK, Italia y Alemania; ¿qué va a suceder a medida que esas economías se vayann enfriando, a medida que la concesión de créditos vaya tendiendo a cero?; ¿qué va a suceder cuando aquí vaya pasando eso mismo?.

En el interior se matricula el otro 18%; y Anfac ha dicho que en el 2011 el mercado nacional puede haber retrocedido el 40%: al tamaño de 1993. Pienso que será más, mucho más porque la crisis va a afectar en el reino mucho más de lo que se está admitiendo, pero bueno, para la pregunta que viene a continuación tanto da que se vendan aquí 200 o 300 miles de vehículos al año: ¿cuál es el tamaño ‘normal’ del mercado español?, porque claro, en 1993 la deuda privada española era del 65% del PIB, hoy supera el 200%; en otras palabras: ¿cuántos coches puede absorber el consumo español en una atmósfera de no-crédito y/o de crédito restringido?. Mi sugerencia: que alguien calcule eso.

En resumen, ¿qué va a pasar con el mundo del automóvil?. La respuesta es fácil de imaginar, ¿verdad?. El problema es que en la economía española, el coche genera el 15% del PIB (en la catalana, mucho más: un alto representante sindical que se hallaba en el estudio de TV habló de ‘monocultivo’), y eso es mucho, mucho.

Los sindicatos argumentan: ‘Tan sólo el 7,5% de los costes de un automóvil son atribuibles al factor trabajo’, cierto, ¿y?. Las reducciones de producción que en el automóvil se están produciendo, las que se continuarán produciendo, las deslocalizaciones, ya no son -ya no serán- únicamente debidas al coste de la mano de obra, es algo mucho más profundo que afecta a un modo de vida: al transporte individual, al crédito como medio de pago y al desperdicio de recursos, y ese modo de hacer tiene los años contados.

¿Los 800 millones del último paquete de ayudas que le van a dar al subsector?: unos cuantos meses: poco más.

Pero volvamos a donde empezamos: al exceso de capacidad y a la ineficiencia del automóvil como medio de transporte. Se dice que en el reino hay un stock ‘para vender’ de un millón de automóviles, bien, supongamos que cien mil sean un stock lógico si las cadenas logísticas y de fabricación funcionan correctamente, ¿si?, pues bien lo que tenemos son 900.000 automóviles que no tenían que haber sido fabricados; en Francia sucederá algo parecido, y en Alemania, y ….

Pero claro, no haber fabricado esos 0,9 millones de automóviles supone que la cantidad de factor trabajo que se ha utilizado en fabricar sus componentes y en ensamblar sus elementos, no se hubiera utilizado, significa que unos transportes que se han realizado no se hubiesen realizado, que unos movimientos financieros que se han hecho, tanto a nivel de fabricante como de concesionarios y compradores, no hubieran tenido lugar. Es decir, desempleo, subutilización de otras capacidades, menor consumo derivado, … lari, lari, lari, lari… menos PIB.

‘Es lo mismo que está pasando con los pisos’, dirá alguien, si, pero peor porque los automóviles que a lo largo de su vida tendrá una persona generan más PIB del que genera el piso en el que esa misma persona va a residir durante el tiempo que viva, a no ser que esté cambiando la cocina y el cuarto de baño cada año.

El automóvil no ha sido un invento, sino EL invento. Utilizando la esencia del Capitalismo: el individualismo, y llevando hasta el límite una de sus necesidades: la movilidad, el automóvil ha sido el elemento característico del último siglo. Lo tenía todo: transportaba bienes y personas, llenaba tiempo de ocio de esas personas, era susceptible de ser mejorado en multitud de aspectos, y generaba PIB, mucho PIB; si eso sucedía en una atmósfera en la que se pensaba que la cantidad de commodities de que se disponía era ilimitada, el automóvil, como hemos dicho, era EL invento.

Pero se acabó. Todas las compañías automovilísticas de todos los países tienen algún tipo de problema de mayor o menos calibre. Todas. Y todas plantean planes para, o bien, de entrada, hacer cosas con el objetivo de volverse más pequeñas, o bien, dejar de producir durante un tiempo para acabar cerrando una serie de plantas o para reducir tamaño.

Claro, claro, ya sé: ‘la culpa es de los bancos que no dan créditos’, se dice, se dice, pero en el fondo todos sabemos que eso no es cierto. El origen de problema reside en que se tenía que continuar creciendo y hemos echado mano a lo que más a mano teníamos. Y lo más sencillo ha sido que una marca automovilística incrementase su capacidad productiva a base de créditos, que fabricase un porrón de automóviles financiándolos a crédito, y conceder capacidad de endeudamiento a una serie de personas para que adquiriesen esos automóviles, a crédito, naturalmente, unos automóviles altamente ineficientes utilizados ineficientemente.

Bien, estuvo bien mientras duró, pero es un tinglado que se está acabando; como en las antiguas máquinas de millón: “Game Over”.

Santiago Niño Becerra. Catedrático de Estructura Económica. Facultad de Economía IQS. Universidad Ramon Llull.



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martes, 9 de diciembre de 2008

Las verdades y mentiras de Bolonia. Texto en respuesta al elaborado por la Universitat Pompeu Fabra

LA UNIVERSITAT POMPEU FABRA MIENTE Y DESINFORMA:

Las Respuestas REALES a las preguntas del documento manipulador que ha elaborado la UPF.

El principal problema de Bolonia: la desinformación.

Es cierto que hay un problema de desinformación sobre el proceso de Bolonia. Pero pretender que los estudiantes se movilicen porque no han entendido los textos legales, como aseguran los rectores y la prensa es mentira. Procuraremos contestar punto por punto la ofensiva informativa que la Universitat Pompeu Fabra ha iniciado usando su página web o, mejor dicho, abusando de ella. Utilizaremos las preguntas que ellos plantean pero reelaboraremos las respuestas, explicitando la fuente de información, con datos reales.

Qué es cierto y qué es falso en lo que respecta a Bolonia:

1. Sólo podrán estudiar los ricos! Como Bolonia exige una dedicación a tiempo completo, los que tenemos que trabajar para pagarnos los estudios, ya no lo podremos hacer.

CIERTO. Un crédito ECTS, que son los créditos de Bolonia, son entre 25 y 30 horas de trabajo. Eso supone que quien se matricule de las asignaturas que corresponden a un curso tendrán que dedicar 40 horas semanales a sus estudios. Eso es equivalente a una jornada laboral completa. No es solo que no se pueda estudiar y trabajar a la vez, que ya era difícil, es que se hace complicado hacer cualquier actividad paralela. Es cierto que existe la posibilidad de demandar estudios a tiempo parcial, pero para acogerse a esta opción se han de cumplir una serie de requisitos determinados que, además, no están unificados, por lo que no es una cosa que se pueda elegir libremente.

Lo puedes comprobar tú mismo en la web de información sobre el ECTS de la Comisión Europea. .

2. Sí, pero Bolonia elitiza el conocimiento. Porque la reforma devalúa los estudios de grado y ahora la diferencia específica la aportarán los másteres que se ofrecerán a precio de mercado. ¡De nuevo, solo aquellos con más recursos podrán acceder a estudios de calidad!

CIERTO. No es que los estudiantes digamos que los grados se devalúan, es que lo dice la propia Associació Catalana d'Universitats Públiques, el organismo que agrupa a todos los rectores catalanes en el folleto que editó bajo el título "Respostes sobre l'Espai Europeu d'Educació Superior" ("Respuestas sobre el Espacio Europeo de Educación Superior"). En la página 2 de este folleto hay un cuadro que compara la estructura antigua y la estructura nueva (Bolonia). Ahí se ve de manera muy clara que un graduado, para obtener el mismo reconocimiento que un titulado, tiene que hacer un máster. Un ejemplo claro es el de todos aquellos graduados que quieran ser maestros: hasta ahora, se tenía bastante con hacer una licenciatura y el Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP) que cuesta cerca de 500 euros (tomando la UAB como ejemplo orientativo). A partir de ahora tendrán que hacer un máster (de 60 créditos y a precio de máster) según establece la Orden Ministerial ECI/3858/2007, de 27 de diciembre.

Lo puedes comprobar tú mismo en la web de la ACUP (en catalán), desde donde se puede descargar el díptico , en la web de la UAB (en catalán) y en el BOE nº 312, disponible en .

3. (...) ¡Estos másteres serán mucho más caros y a precio de mercado!

CIERTO. Como dice el documento elaborado por la UPF "para las Universidades catalanas es la Generalitat la que, anualmente, fija los precios de los créditos (mediante un drecreto publicado en el DOGC) que, para el curso 2008-2009 oscila entre los 16,01 y los 29,88 euros/crédito, según los estudios". También es cierto que "Bolonia ofrece, por primera vez, la posibilidad de cursar másteres a precios públicos". Pero eso es todo lo que hay de cierto en el documento de la UPF. El problema es que, como ha quedado argumentado anteriormente, será necesario, además del Grado, hacer un máster para obtener el mismo reconocimiento que hasta ahora se tenía con solo una Licenciatura. Por lo tanto, habrá que pagar para obtener este reconocimiento, además de las tasas del Grado, las tasas del máster que, incluso a precio público, son mucho más elevadas. El otro problema es que, por ejemplo, en la Universitat Autònoma de Barcelona, el 80% de la oferta de másteres son privados.

Lo puedes comprobar tú mismo en la investigación que ha hecho el grupo Especial Bolonya sobre los másteres de la UAB (en catalán), que cita fuentes concretas de la propia universidad. y al Decreto 150/2008, de 29 de julio, recogido en el DOGC, nº 5.185 (en catalán) .

4. Sí, pero, ¿y sí teniendo precios públicos no puedo pagarme un postgrado y he de renunciar? Porque con Bolonia las becas desaparecen y serán sustituidas por préstamos-renta (préstamos bancarios que tendré que devolver con intereses).

PARCIALMENTE CIERTO. El gobierno español ha puesto en marcha un sistema de préstamos para universitarios, que no sustituirá a las becas, pero asimismo son una perversión. El documento elaborado por la UPF explica: "estos préstamos son una posibilidad más que se ofrecen a los estudiantes para cursar sus estudios de postgrado, un plus al resto de becas y ayudas que se continuarán ofreciendo. El periodo de devolución del préstamo comenzará una vez acabado el postgrado, y, únicamente en caso de que el graduado haya logrado (y mantenido) un nivel de renta superior a 22.000 euros anuales. Si después de 15 años estos requisitos se cumplen, el préstamo (o la parte que queda por devolver) prescribirá". Eso es cierto. ¿Pero quién pagará los préstamos condonados y los intereses que se perdonen a los estudiantes? El Estado. ¿A quién le pagará el Estado, con dinero público, este dinero? A una serie de bancos adheridos a este sistema. ¿Y no sería mejor que este dinero se utilice para dar becas de verdad en vez de enriquecer a estos bancos, que ya ganan bastante dinero? Esta es una de las grandes problemáticas de Bolonia.

Puedes comprobar tú mismo la veracidad de estas informaciones en la web que el Ministerio de Ciencia e Innovación ha preparado sobre las becas-préstamo, rebautizadas ahora como becas-renta: . Y en la web del Instituto de Crédito Oficial: .

5. Bolonia no quiere mejorar la educación sino formar profesionales que trabajen en las empresas. Con Bolonia se mercantiliza el conocimiento.

CIERTO. Lo mejor que se puede hacer para corroborar esta sospecha es escuchar las palabras de los que saben qué es la docencia en la educación superior. Carlos Fernández Liria, profesor titular de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, considera que Bolonia "en realidad se trata del equivalente a una reconversión industrial en el mundo académico. Su objetivo es poner a la universidad pública al servicio de las empresas", y añade que "las universidades públicas deberían poder ser financiadas con criterios académicos autónomos, que se conformen según los intereses de la razón y no los del mercado" (son citaciones textuales del artículo Golpe de estado en la academia, publicado en el diario "Público" el 27 de mayo de 2008). Rafael Escudero Alday, profesor de Filosofía del Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, opina que "la consecución de una formación general y humanista, labor clásicamente encomendada a las universidades, resulta ajena a lo que el mercado demanda. En la tensión entre formación integral y máxima especialización ha vencido esta última, relegando a las universidades al papel de altas escuelas profesionales" (es una citación textual del artículo Universidad y Bolonia publicado en el diario "Público" el 8 de noviembre de 2007). Muchos docentes lo tienen claro, tambien José Luis Pardo, catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, que considera que "lo que las autoridades políticas no dicen (...) es que bajo este nombre pomposo (Proceso de Bolonia) se desarrolla en España una operación a la vez más simple y más compleja de reconversión cultural destinada a (...) someter enteramente el (...) régimen de funcionamiento de las universidades a las necesidades del mercado y a las exigencias de las empresas, futuras empleadoras de sus titulados" (lo dijo en el artículo La descomposición de la universidad que publicó el diario "El País" el pasado 10 de noviembre de 2008).

Fuentes: , y .

6. Serán las empresas las que condicionarán los planes de estudios. Con Bolonia, las universidades perderán autonomía.

CIERTO. Bolonia implica muchos cambios que seguro que tendrán una incidencia a nivel de gestión muy marcada y la efectividad de las cuales está por demostrar. Lo que no está por demostrar es que hará falta mucho dinero para aplicar estos cambios. ¿De dónde saldrán? La ministra Cristina Garmendia, encargada de las universidades, dejó bien claro en una entrevista a "La Vanguardia" (18/11/2008) donde se le preguntaba sobre el proceso de Bolonia que su apuesta era el mecenazgo: "Que la empresa encuentre instituciones importantes en las que volcar su mecenazgo no está relacionado de ninguna manera con la privatización de las universidades". El mecenazgo, en pocas palabras, consiste en que las empresas den dinero a la universidad, presuntamente a cambio de nada. Cuesta creer que no pedirán contraprestaciones y encontrarán la manera de presionar para conseguir que la docencia y la investigación les sean favorables, en cualquiera de los sentidos. El que paga, manda.

Fuente:

7. Las agencias solo aprobarán los planes de estudio de aquellas carreras que interesen a las empresas.

La ANECA no es transparente. Por agencias, se hace referencia a los organismos certificadores, como la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación). La ANECA es la encargada de dar el visto bueno a los proyectos de grado que las universidades envían. Pero tiene tan poco respeto hacia las normas mínimas de transparencia que ha conseguido enfadar tanto al profesorado como a los estudiantes, hecho que queda reflejado de manera muy gráfica en dos titulares, en este caso, del diario "ABC": Acusan de "opacidad" a la ANECA en la puesta en marcha del proceso de acreditación (15/01/08) y La ANECA crispa a los rectores (13/05/08). Hasta que la ANECA no sea transparente, seguirá habiendo sospechas de que las agencias favorecen los planes de estudio que quieren las empresas.

Fuente: y .

8. Sí, pero para obtener el título de grado será necesario un año de prácticas en empresas, lo que se traduce en un año de trabajo no remunerado.

PARCIALMENTE CIERTO. El Real Decreto 1393/2007 de 29 de octubre, abre la posibilidad a que se hagan hasta 60 créditos de prácticas. Eso se traduce en que los estudiantes de algunas facultades puedan encontrarse trabajando para una empresa un año entero sin cobrar y encima pagándolo como créditos.

Lo puedes comprobar tú mismo consultando el texto del Real Decreto 1393/2007 de 29 de octubre, que se puede encontrar en el BOE nº 260 .

9. ¿Qué pasa con la investigación científica? Con Bolonia, la investigación pasará a estar guiada por criterios estrictamente empresariales y de rentabilidad económica.

NO SE SABE SI ES CIERTO O FALSO, todavía. Ya lo veremos. Pero es bastante probable. Por lo que respecta a este punto, hemos de remitirnos a las opiniones de docentes anteriormente citados y a la propuesta ministerial de cubrir con mecenazgo los nuevos gastos para entender cómo es posible que la rentabilidad económica sea lo que acabe decidiendo sobre lo que se investiga.

10. En cualquier caso, las leyes reguladoras de este país se continúan aprobando sin un debate público indispensable, un debate donde se escuchen las voces de los estudiantes, de los profesores universitarios y, sobre todo, de la ciudadanía. Un proceso como este, que supone un cambio tan sustancial en el sistema educativo, no puede realizarse por una decisión impositiva de los dirigentes de la Unión Europea.

TOTALMENTE CIERTO. Europa no tiene competencias en Educación Superior, por lo que puede hacer declaraciones como la de Bolonia, otras posteriores u organizar cumbres, pero nunca se puede hablar de vía impositiva, y los responsables de las Leyes que surgen a partir de Bolonia son aquí los gobiernos estatales, autonómicos y de las universidades. Es una verdad a medias decir que Bolonia viene refrendada por el Parlamento Español, que se basa en democracia representativa porque el partido de gobierno actualmente, el PSOE, cuando estaba en la oposición, dijo que derogaría la LOU (Ley Orgánica de Universidades, una Bolonia a la española). Y no solo no la ha derogado, sino que la ha apuntalado con una reforma. Con mentiras no hay democracia. La Ley de Universidades de Cataluña, que es lo que se ha hecho en el ámbito autonómico, dice directamente en su preámbulo que "las aportaciones del Govern de la Generalitat se han de limitar a la oferta universitaria, que se presta con carácter no empresarial, en previsión de la liberalización de este sector en el marco de las negociaciones en el seno de la Organización Mundial del Comercio", muy en consonancia con la LOU estatal que se tenía que derogar. A nivel universitario, en los órganos de gobierno, los estudiantes manifiestan reiteradamente su oposición, con el soporte de buena parte del personal docente y profesorado. El problema es que la LOU establece unas cuotas de representación de los diferentes colectivos que imposibilitan de facto, o como mínimo dificultan mucho, el traslado de estas reivindicaciones a los poderes decisorios finales. La universidad tiene regulada legalmente una autonomía y democracia interna (un pequeño parlamento, un pequeño presidente, etcétera) que la ciudadanía otorgó para que fuese una institución totalmente libre en investigación y en docencia, sin tener que rendir cuentas con nadie, el mínimo exigible sería un referéndum que posibilitase tener datos reales sobre la opinión de la comunidad universitaria en su conjunto. Los rectores se niegan: tienen miedo de los resultados.

No es cierto que los rectores se hayan mostrado dialogantes con los estudiantes, ni tan siquiera con los profesores. En su mayoría han seguido una política de "diálogo, sí; pero de entrada: no llegaremos a ningún acuerdo".

Puedes comprobar la veracidad de estos datos en la web del Foro Europeo de Estudianes, donde hay un vídeo en el que se ve al Presidente Zapatero comprometiéndose a derogar la LOU y , y en el DOGC nº 3826, donde se encuentra (en catalán) la Ley 1/2003 de 19 de febrero, de Universidades de Cataluña .

¡EXTRA!

Estos apartados no están incluidos en el documento mentiroso de preguntas y respuestas sobre Bolonia elaborado por la UPF, pero los incluimos nosotros por su importancia.

¿Bolonia es movilidad?

NO. Bolonia no garantiza que te puedas mover con más facilidad por Europa: se sigue con el programa Erasmus, como hasta ahora. La movilidad depende de los recursos que haya para ejercerla. Defender Bolonia como una mayor movilidad es, por lo tanto, una manipulación.

Más información (en catalán) en .

¿Bolonia es homologación en toda Europa? ¡Eso está muy bien!

NO. Las leyes de aplicación de Bolonia en España lo dejan muy claro. No hay mecanismos de reconocimiento automático de títulos previstos. La homologación es, en cualquier caso, parcial. Para conseguir el reconocimiento de un título se puede exigir a alguien que ya lo tiene la realización de exámenes, la realización de periodos de prácticas, proyectos o trabajos, o bien la asistencia a cursos. Por lo tanto, no es cierto que se pueda ir de un país a otro de la Unión Europea con un grado y esperar un reconocimiento inmediato.

Lo puedes comprobar tú mismo en el Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre ; en el Real Decreto de Grados , en concreto en el Artículo 16.2, y en la página web del Ministerio de Educación, concretamente donde se informa de los requisitos formativos complementarios ;.

¿Todavía hay motivos para seguir confiando en el Proceso de Bolonia?

Este documento ha surgido después de horas de discursión y análisis de diferentes estudiantes: cualquier persona que haya participado en alguna de estas discursiones y comparta el contenido es, en parte, autor de este texto. Por ello, y con la esperanza de que el máximo número de entidades, colectivos, organizaciones, etcétera, lo hayan suyo, y lo distribuyan para asegurar su máxima difusión, queda cedido al dominio público (en catalán) en .

Contacto: bolonyamercantilitza@gmail.com


Más información:
Educación
Estado Español
STOP LOU-BOLONIA! en Kaos en la Red

viernes, 5 de diciembre de 2008

¿Como puede cerrarse Guantanamo?



En un artículo anterior, Andy Worthington, autor de “The Guantánamo Files”, examinaba las razones por las que Barack Obama debe mantener su promesa electoral de cerrar la prisión de la “Guerra contra el Terror” en la Bahía de Guantánamo, y se centraba en la insensibilidad y desprecio de la administración Bush por las leyes internas e internacionales, en su búsqueda de un poder ejecutivo irresponsable, en los alarmantes efectos de su política de ofrecer pago de recompensas por los sospechosos de pertenecer a los talibanes y al-Qaida, en las igualmente alarmantes ramificaciones de su negativa a someter a los prisioneros a las Convenciones de Ginebra y en los corruptos tribunales establecidos en Guantánamo que aprobaron automáticamente la denominación de los prisioneros como “combatientes enemigos”. El presente artículo examina cómo podría cumplirse la promesa de Barack Obama de cerrar la prisión.

Los 50 prisioneros pendientes de liberación

Se ha aprobado ya que, de los 255 prisioneros que actualmente siguen en Guantánamo, 50 sean puestos en libertad –muchos de ellos llevan al menos tres años esperando-, pero allí siguen, la mayoría encarcelados en condiciones que aniquilarían la capacidad de recuperación de los más empedernidos criminales acusados dentro de Estados Unidos, y todo ello por dos razones particulares: La primera porque proceden de países con niveles notoriamente bajos de respeto a los derechos humanos (incluyendo a China, Libia, Siria, Túnez y Uzbekistán), de regímenes inestables, como Iraq, y no se les puede enviar allí porque los tratados internacionales impiden que se devuelva a nacionales extranjeros a países donde pueda haber riesgo de que sean sometidos a tortura. La segunda razón es que la insistencia de la administración en que siguen siendo “combatientes enemigos” (o en que “ya no son combatientes enemigos”) ha disuadido de a otros países de acogerlos. Y aunque algunos representantes del Departamento de Estado hayan estado dando la vuelta al mundo durante los últimos años intentando reubicar a algunos de esos hombres, el único tercer país que ha decidido aceptar a algunos de ellos es Albania, que en 2006 acogió a ocho ex prisioneros.

Tengo información fidedigna de que hay ciertos funcionarios de carrera en el Departamento de Estado que han estado esperando ansiosamente la llegada de una nueva administración con la esperanza de que eso pueda facilitar una mejor cooperación entre EEUU y sus aliados en Europa, y que algunos de esos países puedan estar ahora dispuestos a ayudar a EEUU a salir del agujero cavado por la administración Bush, que habitualmente empeora aún más las cosas criticando a otros países por no prestarle ayuda al respecto. Por ejemplo, en agosto de 2007, el Presidente Bush afirmó: “Ya dije que era un objetivo de la nación cerrar Guantánamo”, añadiendo, “pero tengo que dejar claro que parte del retraso se debe a la desgana de ciertas naciones para acoger a algunos de los que allí tenemos”.

A este fin, varias importantes organizaciones legales y de los derechos humanos –incluida Amnistía Internacional, Human Rights Watch y el Centro por los Derechos Constitucionales- lanzaron el 10 de noviembre una campaña en Berlín con el objetivo de persuadir a los países europeos a que aceptaran a los prisioneros liberados de Guantánamo. Es un intento loable, pero es claramente intolerable que esos hombres sigan aún encarcelados en Guantánamo (y, si las cosas no cambian, hará que la misión de Barack Obama de cerrar la prisión devenga en algo imposible), pero si el Presidente electo desea realmente hacer bien las cosas, debería enviar también un mensaje positivo a los aliados extranjeros de Estados Unidos, para después mover ficha el primero permitiendo que los 17 uigures que quedan en Guantánamo (musulmanes de la provincia china de Xinjiang, que habían huido a Afganistán para escapar de la persecución china) se queden en Estados Unidos.

Los uigures lograron una victoria importante este verano, después de que el Tribunal Supremo dictaminara que los prisioneros de Guantánamo tenían derecho al habeas corpus constitucional. Este dictamen abrió cientos de casos de habeas que estaban estancados en tribunales menores tras la aprobación del Acta sobre el Trato a los Detenidos de 2005 y el Acta de Comisiones del Ejército de 2006, que pretendían eliminar el derecho de los prisioneros al habeas corpus garantizado por el Tribunal Supremo en 2004. Cuando el primero de esos casos, el de un prisionero uigur llamado Huzaifa Parhat, fue finalmente revisado por el Tribunal de Apelaciones en Washington DC, los jueces dictaminaron que la designación de Parhat como “combatiente enemigo” no tenía validez, y ridiculizaron la “prueba” del gobierno buscando semejanzas y pruebas en un absurdo poema de Lewis Carroll, el autor de Alicia en el País de las Maravillas [*].

En los meses siguientes se fueron viniendo abajo los casos contra los 17 uigures cuando el gobierno admitió que “no servía de nada” continuar intentando probar que Parhat era un “combatiente enemigo”, y después hizo lo mismo con sus 16 compatriotas. En octubre, cuando el juez Ricardo Urbina del tribunal de distrito estadounidense en Washington DC celebró una vista para determinar que sucedería con los uigures, declaró: “Debido a que la Constitución prohíbe las detenciones indefinidas sin motivo, es ilegal que prosigan detenidos”. Además, al no haberse encontrado ningún país que acogiera a los hombres, ordenó su liberación al cuidado de las comunidades de la zona de Washington DC, y Tallassee, Florida, que habían elaborado juntos planes detallados por su reasentamiento en Estados Unidos.

Ese fue un momento de orgullo para la justicia estadounidense, pero los uigures no llegaron nunca a Washington DC ni a Tallassee. Bien al contrario, el gobierno apeló, el Departamento de Justicia puso en marcha las viejas y desacreditadas acusaciones de que los hombres tenían conexiones con el terrorismo (bloqueando así los intentos de encontrar un tercer país de acogida) y a la semana siguiente, en un resumen preparado para la vista, afirmó que la rama del ejecutivo “tiene autoridad para mantener extranjeros detenidos incluso aunque no estén considerados como enemigos de EEUU”, añadiendo, por si no fuera suficiente ya: “incluso aunque la detención sea indefinida, sigue siendo legal”.

Esta situación es claramente intolerable. Como únicos prisioneros de Guantánamo que alguna vez persuadieron a la administración Bush a abandonar sus proclamas de que son “combatientes enemigos”, los uigures se merecen el ancla de salvación que les lanzó el Juez Urbina. Si la apelación va en su contra, la nueva administración debería hacer una prioridad de su liberación en EEUU.

Los 80 prisioneros que tienen programado enfrentarse a juicio de la Comisión Militar

El Presidente electo Obama ha prometido ya revocar el Acta de las Comisiones Militares, que reactivaron los profundamente mal fundados “juicios al terror” de la administración Bush después de que el Tribunal Supremo las declarara ilegales en junio de 2006. Esto debería ser absolutamente prioritario tras el 20 de enero de 2009, y debería ir acompañado de una revisión rigurosa e independiente de los casos contra los 80 o más prisioneros que se enfrentan (o que tienen fijado enfrentarse) a juicio ante la Comisión Militar.

Lo que es preciso señalar es que la cifra de la administración puede reducirse sin dificultad alguna. De los 17 prisioneros que actualmente se enfrentan al juicio de la Comisión Militar, por ejemplo, dos –Omar Khadr y Mohamed Yawad- eran menores de edad cuando fueron atrapados, y habrían sido rehabilitados más que castigados bajo los términos del Protocolo Opcional de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de la Infancia (sobre la implicación de niños en los conflictos armados). Además, se han expresado dudas importantes sobre la fuerza de las pruebas presentadas contra ellos, con afirmaciones hechas por sus abogados defensores militares (y, en el caso de Yawad, por su anterior fiscal, que dimitió en septiembre) de que se habían suprimido deliberadamente pruebas vitales para la defensa. Además, otros tres de esos 17 son insurgentes afganos de bajo perfil que no están acusados de matar a fuerzas estadounidenses y que no tienen conexión alguna con al-Qaida. Todos estos prisioneros deben ser liberados.

Otros de los que han expresado dudas acerca de las cifras del Pentágono son varios altos funcionarios que hablaron con el New York Times en 2004, cuando en Guantánamo había un total de 749 prisioneros. En las entrevistas, explicó el Times, “docenas de militares de alto nivel, funcionarios de inteligencia y quienes trabajan por el reforzamiento de la ley en EEUU, Europa y Oriente Medio han manifestado que, al contrario de lo repetidamente afirmado por altos cargos de la administración, ninguno de los detenidos en la base naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo tenía rango de dirigente o de alto operativo de al-Qaida. Dijeron que sólo un relativo puñado –algunos indicaron la cifra de una docena, otros que dos docenas- podían ser miembros de al-Qaida o podían haber participado en trabajos internos de la organización”.

A todos ellos pueden añadirse algunos más, o quizá la mayoría de los diez prisioneros trasladados a Guantánamo desde prisiones secretas de la CIA en septiembre de 2004, los catorce “detenidos de alto valor” –incluido Jalid Sheij Mohammed y otros supuestos conspiradores del 11-S- que fueron transferidos en septiembre de 2006, y dos de los seis prisioneros que llegaron a Guantánamo entre marzo de 2007 y marzo de 2008. Estos prisioneros –más o menos entre 35 y 50 en total- son los únicos que serían trasladados al continente para enfrentar juicios en tribunales federales.

Es inevitable que haya algunos problemas –por ejemplo, el tener que proteger fuentes confidenciales de inteligencia, y, sobre todo, habría que examinar las pruebas obtenidas mediante tortura-, pero no puedo encontrar otras alternativas. Según se están llevando a cabo, los juicios son una abominación y están impregnados de parcialidad sistémica favorable a la acusación, y propicios a que se dice una sentencia de cadena perpetua basándose sólo en una tendenciosa parodia de juicio (como la de Ali Hamza al-Bahlul), que pasó en gran medida desapercibida en la semana anterior a las elecciones presidenciales.

Mantener para siempre a los prisioneros sin acusación ni juicio es claramente una solución insostenible que sencillamente perpetuaría los crímenes de la administración Bush, y las recientes sugerencias –tanto de demócratas como de republicanos- de que debería promoverse un nuevo sistema de juicios, o que debería introducirse una forma de “detención preventiva”, representan precisamente una reminiscencia de la arrogancia de los años de Bush e indican que todos aquellos que los proponen no han aprendido aún absolutamente nada de los abusos cometidos contra la Constitución en los últimos siete años.

Además, hay un problema más que el Presidente podía tener que lidiar tan pronto como tome posesión del puesto y que concierne a Salim Hamdan, el conductor de Osama bin Laden que fue acusado de apoyo material al terrorismo (aunque liberado del cargo de conspiración) en un juicio que se celebró el verano pasado. Hamdan fue sentenciado a cinco años y medio de cárcel, pero su juez, el capitán de navío Keith Allred, tuvo en cuenta el tiempo que lleva encerrado desde que fue primeramente acusado, lo que significa que habrá cumplido su sentencia a finales de año. Allred se negó a doblegarse a las presiones del Departamento de Defensa, que trató de proclamar que no tenía derecho a que se le tuviera en cuenta el tiempo que llevaba en la prisión, pero el Pentágono puede aún declarar que tiene derecho a continuar reteniendo a Hamdan como “enemigo combatiente”, incluso después de agotar su sentencia.

Al igual que la intolerable situación de los uigures, esto es completamente injustificable, porque Hamdan fue condenado por un jurado militar en un juicio ideado por la misma administración, pero si el Presidente saliente insiste en mantener a Hamdan una vez que cumpla su sentencia, el Presidente Obama tendrá que asegurar que se le permita volver con su familia en el Yemen.

Los 125 prisioneros que no pueden ser liberados por ser “demasiado peligrosos”

El concepto de que puede haber prisioneros “demasiado peligrosos para liberarles pero no lo suficientemente culpables como para enjuiciarles” es otro de los distintivos del desprecio por la ley de la administración Bush, pero esta idea está siendo también apoyada por los entusiastas de una nueva política de “detención preventiva”. Sin embargo, su fundamento es también injustificable. Como espero haber demostrado en mi anterior artículo, en el que diseccionaba los fallos de los interrogadores de Guantánamo a la hora de distinguir entre inteligencia genuina y confesiones falsas obtenidas por el uso de la tortura, coacción o sobornos, no hay razón alguna para situar a esos prisioneros ni siquiera a los más bajos peldaños de una jerarquía terrorista, y sí todas las razones para seguir las conclusiones a las que llegaron funcionarios de inteligencia y altos cargos del ejército: que no más de 35 a 50 de los prisioneros tenían una conexión significativa con al-Qaida.

Hay en estos momentos alguna esperanza en que las revisiones del habeas de los prisioneros demostrarán la debilidad de las pruebas presentadas por el gobierno contra esos 125 prisioneros. Por ejemplo, en el caso de seis bosnios acusados de complot para volar la embajada de EEUU en Sarajevo, la revisión de su habeas empezó con el abandono de la demanda por el gobierno (que, debería indicarse, fue desestimada por el gobierno bosnio en enero de 2002, antes de que los hombres fueran secuestrados y enviados a Guantánamo), y parece probable que otros casos también verán como el gobierno abandona sus “pruebas” antes de que los jueces puedan concluir, como hicieron los jueces del tribunal de apelación en el caso de Huzaifa Parhat, que son igual de fiables que el absurdo poema de Lewis Carroll.

Sólo puedo confiar en que continúen las revisiones del habeas y que éstas obliguen al gobierno a abandonar algunas más de sus redundantes proclamas contra los prisioneros, porque mi investigación ha aclarado sobre todo cómo las protestas de hombres inocentes –y de soldados talibanes de a pie reclutados para combatir en una guerra civil entre musulmanes que empezó mucho antes del 11-S y que no tenía nada que ver con al-Qaida- se vieron ensombrecidas con alarmante regularidad por las acusaciones hechas por anónimos “altos personajes de al-Qaida”, interrogados no se sabe cuándo ni en qué circunstancias, o por otros prisioneros que hicieron confesiones falsas, a menudo a escala monumental, con la esperanza de conseguir un trato más favorable. Ejemplos descarnados de ambas prácticas pueden encontrarse en varios sitios, pero se informa de muchos más en “The Guantánamo Files”, y sirven sobre todo para demostrar que el programa de detención de la “Guerra contra el Terror” al completo, según ha venido aplicándose en Guantánamo, se diseñó para suprimir la presunción de inocencia, centrándose exclusivamente en confirmar una predestinada culpabilidad.

Los 125 prisioneros en cuestión proceden de una variedad de naciones –unas cuantas docenas de afganos que aún quedan, varias docenas más de los países del Norte de África y del Golfo- pero la mitad pertenece al grupo más numeroso que queda en Guantánamo: los yemeníes. Al contrario de los 130 saudíes, que fueron en su mayoría liberados de Guantánamo en 2006 y 2007, una vez que el gobierno saudí promovió un programa de rehabilitación (que implicaba nueva formación religiosa y apoyo para encontrar esposa y empleo), y que contó con la aprobación de las autoridades estadounidenses, sólo 13 de los 108 yemeníes de Guantánamo han sido liberados, aunque ellos, como los saudíes, eran, en su mayoría, una mezcla de soldados talibanes de a pie y misioneros y trabajadores de la ayuda humanitaria, cogidos en una redada indiscriminada.

El problema, como se ha afirmado repetidamente, es que las autoridades estadounidenses proclaman que no están convencidas de que el gobierno yemení pueda garantizar que los hombres no continúen suponiendo una amenaza para los EEUU. Por su parte, como el Houston Chronicle informaba el 15 de noviembre: “Las autoridades yemeníes dicen que están preparadas para acoger a los hombres y encarcelar a los que están condenados, pero se quejan de que los funcionarios estadounidenses no quieren compartir las pruebas con que cuentan con ellos”. El ministro de asuntos exteriores yemení, Abu Bakr al-Kirbi, explicó: “Si nos basamos en la información que tenemos, algunos de los prisioneros de Guantánamo no tienen nada que ver con el terrorismo. No podemos encarcelarles sin la sentencia de un tribunal. No podemos hacer algo que va contra nuestras leyes. Somos responsables ante nuestro propio pueblo”.

Al-Kirbi tiene toda la razón en que algunos de los hombres no suponen una amenaza para nadie y no puede detenerlos sin motivo pero, para romper el punto muerto entre ambas partes, es necesario sentarse y negociar un acuerdo, quizá uno en que se implique al juez Hamoud Al-Hitar, presidente del Comité para el Diálogo de Yemen, que, como el Yemen Times informó el pasado diciembre: “quiere apartar a los extremistas de la violencia a través de una serie de sesiones de diálogo”. El programa de Al-Hitar cuenta con amplio reconocimiento al haber inspirado el exitoso programa de rehabilitación de los saudíes y, por tanto, está justificado que los gobiernos estadounidense y yemení se esfuercen en conseguir un programa adecuado para el Yemen que permita que Barack Obama cierre Guantánamo.

Una vez alcanzado ese hito podremos seguir adelante investigando todas las mentiras que están detrás de Guantánamo: las incontroladas prisiones en Afganistán e Iraq, que retienen alrededor de 39.000 prisioneros, y la desconocida cifra de prisioneros que siguen todavía bajo vigilancia secreta de la CIA, o que han sido entregados a terceros países para que les torturen y que constituyen los “Desaparecidos de Estados Unidos”.

N. de la T.:

[*] Puede consultarse en Rebelión el artículo del Sr. Worthington “Los juicios de Guantánamo”: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=73389

Andy Worthington es autor de “The Guantánamo Files: The Stories of the 774 Detainees in America’s Illegal Prison (publicado por Pluto Press y la Universidad de Michigan Press). Su página en Internet es: www.andyworthington.co.uk

¿Hará falta una III Guerra Mundial para resolver la crisis?


En contra de lo que se está escribiendo en la mayoría de páginas económicas de la prensa diaria, el mayor problema hoy no es la falta de liquidez en los bancos. El que los bancos no presten dinero no se debe a que no tengan dinero. Tienen, y mucho.
Vicenç Navarro

03-12-2008 - Lo que pasa es que no se fían. Tienen miedo de que si lo prestan no lo vean de nuevo pues tienen fuertes dudas de que el que pide el préstamo les devuelva el dinero. Y les preocupa también que si prestan tal dinero terminen perdiendo en lugar de ganar dinero, pues el valor del aval de los que piden préstamos (tales como las viviendas) bajará mucho más de lo que vale ahora con lo que están muy reacios a prestar dinero. En todos los países el número de familias que se declaran en bancarrota está subiendo rápidamente. Y también sube el número de familias que no pueden pagar tales préstamos. La mayoría de la población está profundamente endeudada y los bancos son plenamente conscientes de ello. Los bancos no prestan dinero, en general, a personas o instituciones que están ya superendeudadas. Y para complicar las cosas y hacerlas incluso más difíciles, el sistema financiero está fuertemente contaminado por los productos como derivativos de alto riesgo, promocionados por los famosos hedge funds. La situación es semejante a la de una persona sedienta que tiene enfrente de sí cinco botellas de agua. Sabe, sin embargo, que una de ellas contiene arsénico pero no sabe cuál. Está supersediento pero no puede beber. El problema no es que no tenga agua para beber. El problema es que no sabe qué botella está contaminada. Y así estamos. Hay dinero de sobras pero los bancos no se fían. Y de ahí que pidan ayuda a los Estados para atenuar el riesgo. La única manera de resolver este problema es que los Estados intervengan para averiguar qué está pasando y obtener información (sobre los contaminantes) de la que incluso carecen los propios bancos.

Pero el hecho de que la gente esté superendeudada tiene otro problema. No compran. Y la economía que llaman real padece, y las empresas corren al Estado a pedir ayuda también. Se habla ahora de las ayudas a las empresas automovilísticas y otras empresas. En EE.UU. la compra de coches ha disminuido un 40%. Como resultado, las acciones de General Motors bajaron esta última semana a valer sólo 3 dólares, haciendo exclamar al banco alemán Deutsche Bank que la novena compañía más importante del mundo (emplea 2.5 millones de personas) estaba al borde del colapso. En España. Las ventas de automóviles han caído un 25%, habiendo perdido 16.000 puestos de trabajo de los 72.000 que la industria automovilística emplea. Y dentro de poco veremos los gobiernos prestando más y más dinero a empresas de otros sectores que también estarán en peligro de quiebra. En todas ellas, la causa común es que la gente no compra. Y la razón es porque está superendeudada. Está con deudas hasta el cuello. Y la causa de ello es el mayor secreto guardado en los medios. La enorme redistribución de la renta que ha ocurrido en el mundo (entre países y dentro de cada país) en los últimos treinta años, como consecuencia de las políticas públicas neoliberales que han beneficiado enormemente las rentas del capital a costa de las rentas del trabajo.

La polarización de rentas como una causa del problema de la escasa demanda.

En la mayoría de los países de la OECD, comenzando por EE.UU., el porcentaje de las rentas derivadas del capital (sobre la renta total nacional) ha aumentado enormemente (rompiendo records sin precedentes históricos, como resultado de los exuberantes beneficios principalmente del capital financiero, la manera técnica de referirse a la banca) y ello a costa de las rentas del trabajo que están en unos porcentajes bajos, también sin precedentes. Y ahí está el problema. La gente, la mayoría de la cual adquiere su renta del trabajo, está perdiendo capacidad adquisitiva y ha estado pidiendo préstamos para poder mantenerse a flote. Están superendeudadas y más de la mitad de las familias tienen dificultades para llegar a fin de mes.

La solución pasa por dar dinero a la población para que aumente tal capacidad adquisitiva. Y las propuestas de reducir impuestos (la solución preferida por las derechas), es dramáticamente insuficiente. Y en España tenemos ejemplos de ello. El impacto estimulante de esta vía ha sido relativamente escaso. La otra vía es la de aumentar el gasto público y que éste se utilice para crear empleo a través de inversiones en infraestructuras y en servicios. Esto es lo que ha hecho la China que va a invertir 586.000 millones de dólares en inversiones, transferencias y servicios como medida de estimular su economía, uno de los motores de la economía mundial. Y hace unos días el próximo Presidente de EE.UU., el Sr. Obama, instruyó a su nuevo equipo económico a que prepare un plan de choque incluso mayor, de 700.000 millones de dólares, en transferencias, obras públicas y servicios. El objetivo de tales expansiones del gasto público es crear empleo y aumentar la demanda, sobre todo de las clases populares para estimular el crecimiento económico. Tales países han aprendido que la Gran Depresión de principios del siglo XX se resolvió mediante el gasto público que significó la II Guerra Mundial. El gasto de sostener tal guerra fue lo que sacó al mundo de la depresión. Es un indicador de salud mental el que varios países están alcanzando aquel nivel de gasto público sin necesidad de tener una nueva guerra mundial.

Lo que debiera ocurrir en España.

La respuesta en España ha sido lenta e insuficiente. Y el problema mayor es que el terreno económico lo ha definido durante muchos años la derecha española, una derecha dura que incluso ahora está pidiendo que se reduzca el gasto público, algo que prácticamente ninguna derecha europea o estadounidense está pidiendo. Merkel y Sarkozy (e incluso Bush) están ahora pidiendo un aumento del gasto público. Vimos ya durante las últimas elecciones que el PP pidió una disminución del gasto público, frente a la cual, el PSOE propuso mantenerlo cuando debiera haber propuesto aumentarlo. Treinta años después de que se estableciera la democracia, España continúa siendo uno de los países con un gasto público más bajo y un estado del bienestar menos desarrollado. El PSOE tenía que haberse comprometido a alcanzar en dos legislaturas el nivel de gasto público por habitante del promedio de la UE-15. No lo hizo así. Se comprometió a mantener el que teníamos. Y ahora, cuando se enfrenta a una de las crisis mayores que España se ha enfrentado, el Sr. Solbes es reacio a subir el déficit del estado a una cifra mayor que un 2% del PIB. Menos mal que el Sr. Zapatero ha apuntado que igual es un 4%. En realidad, si España hiciera lo que ha estado haciendo EE.UU. y lo que hará la Administración Obama, el déficit total sería un 7%. Pero además de la insuficiencia en el déficit considerado, existe otro problema con las propuestas del gobierno, y es limitar la inversión pública a obras públicas e investigación y desarrollo. Existe un enorme déficit social de España, que debiera corregirse, creándose, a través de ello, empleo en los servicios públicos como escuelas de infancia, servicios de dependencia, servicios sanitarios, servicios sociales, y muchos otros. La excelente Ley de Dependencia está paralizada por falta de fondos y las CC.AAs. están lamentándose, con razón, de que les faltan fondos para gestionar sus estados del bienestar. Durante años las CC.AAs. han estado batallando sobre la distribución de la tarta nacional, olvidándose que el problema mayor es que la tarta es muy pequeña. Y ahí está el problema. Se necesita una tarta mucho más grande que debe financiarse primordialmente por el estado central, bien a través de la corrección del fraude fiscal (que es 85.000 millones de euros, el mismo tamaño que el déficit social de España) y a través del crecimiento del déficit del Estado, alcanzando una cifra mucho mayor que la que se está considerando. Moderación, en este momento, no es una virtud.

Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra.

La famosa cúpula de Barceló se viene abajo


, sita en el Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra, se cae a pedazos. Una parte de la cúpula se empezó a hundir ayer, apenas unos días después de su inauguración. Así lo afirman fuentes diplomáticas de Ginebra, citadas por la web Tribune des droits humaines.

La ONU intenta evitar que el asunto se divulgue. Las puertas acristaladas de la sala XX del Palacio de las Naciones han sido recubiertas y las entradas, prohibidas. Otras partes de la cúpula correrían el riesgo de caerse, según las mismas fuentes. Creada por el artista español Miquel Barceló, la obra fue inaugurada con gran pompa el pasado 18 de noviembre, en presencia del Rey Juan Carlos, del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, sin olvidar una delegación de alto rango del gobierno Zapatero. La lujosa renovación de la sala es, de hecho, un regalo español.

Según informa esta publicación en su edición electrónica, su reportero Juan Gasparini “consiguió entrar en la sala desde una puerta que no estaba vigilada a las 15:00 horas” de hoy y comprobar que “alrededor de un metro cuadrado de la cúpula se ha venido abajo”.

Una fuente de los servicios técnicos de la ONU explicó al diario que el calor se estaba acumulando en la cúpula, lo que amenazaba con debilitar el fresco de su base. Dicha fuente se mostró convencida de que surgirán más problemas, pese a que la ONU afirma que se han reparado ya, debido al calor y al tipo de pintura empleada.

Estos trabajos han costado casi 20 millones de euros. Las empresas privadas han aportado el 60% del dinero. El resto procede del ministerio de Asuntos Exteriores español, de la que una parte ha sido descontada de la ayuda al desarrollo de países pobres.

Barceló se alojó en una de zonas más exclusivas de Ginebra

Ni los diplomáticos españoles, ni el artista han querido revelar el montante de sus honorarios. Pero las fuentes consultadas del Palacio de las Naciones indican que Barceló podría haber recibido 6 millones de euros. Durante su estancia en Ginebra, el artista dispuso de una casa en Cologny, donde residen algunas de las mayores fortunas del cantón. Sólo el alojamiento habría costado 15.000 CHF al mes, sin contar los honorarios del cocinero francés encargado especialmente para él.

Si España hubiera querido limpiar su imagen con este asunto, lo cierto es que amenaza co convertirse en un fiasco. España es uno de los pocos países europeos que no toma parte en los debates del Examen periódico universal (EPU) , cuya tercera sesión se desarrolla precisamente en el Palacio –en una sala vecina a la afectada por la catástrofe. Los diplomáticos españoles no han preguntado nada ni han hecho recomendación alguna a los 32 países que ya han pasado este examen en las dos sesiones precedentes.

Interrogada sobre el hundimiento de la cúpula, Elena Ponomareva, encargada de información de la ONU, niega todo incidente, pero reconoce que hay trabajos en curso en la sala XX. En realidad, el Palacio de las Naciones en Ginebra parece estar trabajando a contrarreloj para reparar los desgastes, ya que el 12 de diciembre tendrá lugar una segunda inauguración oficial a propósito de los 60 años de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. En ella, estará presente el secretario general de la ONU Ban Ki-Moon. La Tribune des Droits Humaines espera que no se caiga sobre su cabeza.